Entrevista con Carles Gago, director de proyectos de Simbiosi Espai Ambiental

– ¿Qué papel juegan entidades como Simbiosi en la conservación de la biodiversidad?

Simbiosi es una empresa de comunicación y consultoría ambiental con unos valores conservacionistas bien asentados.

Todos nuestros proyectos tienen que ver con la naturaleza y la conservación. Siempre que comenzamos un nuevo proyecto (publicaciones, itinerarios por la naturaleza, exposiciones divulgativas, actividades al aire libre, proyectos de gestión de hábitats, organización de eventos, etc.) buscamos las herramientas más útiles y eficaces para que el mensaje conservacionista llegue de la manera más clara y directa a nuestro público objetivo.

Pero, además, entidades como Simbiosi, que conversamos y trabajamos con diferentes actores sociales (ONGs, empresas privadas y Administraciones Públicas), debemos tener la capacidad para empatizar con nuestros interlocutores, escuchar sus necesidades e intentar atraerlos hacia una gestión y comunicación más sostenible.

En definitiva, nuestro trabajo se centra en comunicar y difundir, a los diferentes actores sociales, las herramientas y estrategias para un mundo más sostenible, incluso hacia los sectores, a priori, más alejados de la conservación de la biodiversidad.

– A la hora de llevar a cabo proyectos de restauración, ¿puede una compañía minera afrontarlo en solitario?

Un proyecto de restauración de un hábitat degradado por una actividad minera es una acción difícil y compleja.

Una empresa minera que se encargue de la extracción de minerales en una cantera puede llevarlo a cabo en solitario (de hecho, muchas veces ocurre así), pero si se pretende que los resultados sean de calidad y eficaces para la conservación de la biodiversidad, estos proyectos hay que llevarlos a cabo en colaboración con entidades diferentes.

Expertos en flora, fauna, hábitats y especies en peligro, restauración morfológica e incluso en comunicación, deben unirse a los ingenieros de minas, geólogos, etc. De esta manera, con equipos multidisciplinares, se pueden llevar a cabo estrategias adaptadas a los casos concretos y, además, aprovechar la restauración para ir más allá de las meras medidas correctoras y aumentar la biodiversidad de partida antes de la explotación minera.

– ¿Qué importancia tiene la colaboración de los distintos agentes del sector para el éxito de estos proyectos?

La colaboración es clave. Una entidad por sí sola puede llegar a tener los conocimientos y recursos suficientes para poder actuar de manera eficiente y autónoma, pero se hace de vital importancia colaborar y aprender de la mano de los expertos de cada campo, que hagan un verdadero equipo cohesionado y útil para la biodiversidad.

La frase “Si quieres ir rápido camina solo, si quieres llegar lejos ve acompañado”, resume muy bien la importancia de la colaboración.

– ¿Son compatibles minería y biodiversidad?

La minería a cielo abierto, además de su impacto visual y paisajístico, genera un impacto muy fuerte sobre la biodiversidad y los hábitats naturales en los que se desarrolla. De hecho, destruye los hábitats de la zona de actuación.

Hoy por hoy, necesitamos para nuestro modo de vida los minerales que se extraen de las minas y canteras. Arenas, gravas, hierro o cemento para nuestras casas u obras civiles (carreteras, puentes, vías de tren, etc.). Para fabricar un televisor o un ordenador necesitamos más de 35 minerales distintos. Y la nueva revolución tecnológica, la cuarta revolución industrial, ligada a las nuevas tecnologías (energías renovables, vehículos inteligentes, nuevos ordenadores más potentes y rápidos, etc.) se basa en la explotación de minerales para, por ejemplo, baterías más duraderas y potentes. Tampoco hay que olvidar el beneficio socioeconómico que genera la actividad minera materializado en puestos de trabajo directos e indirectos y en una notable actividad económica. La capacidad para administrar la riqueza mineral es un desafío clave para muchos países.

Así que la minería es necesaria, pero hay que insistir, no solo en la restauración de los espacios naturales durante o una vez acabada la explotación minera, sino aprovechar la oportunidad de generar nuevas oportunidades que impliquen un nuevo motor de cambio para la riqueza natural.

Por lo tanto, la minería es una actividad que causa gran impacto sobre la biodiversidad, pero ya que es una actividad inherente a nuestro modelo económico, debemos buscar las estrategias de convivencia y para poder visualizar una cantera como una oportunidad para aumentar la biodiversidad y favorecer a las especies y hábitats más amenazados, desde todos los puntos de vista.

– ¿Qué mensaje le daría al sector minero para que aprecie la protección y el fomento de la biodiversidad como un valor y no como una penalización a su actividad?

En sus manos está dejar un mundo mejor que el que tenemos. El sector minero tiene las capacidades técnicas y económicas para, con la ayuda de entidades conservacionistas y gestores del territorio, poder ayudar en la recuperación de especies y hábitats en peligro y aumentar la biodiversidad de nuestro entorno.

La minería del futuro, al igual que la mayoría de nuestras actividades económicas, tendrá que ser sostenible o no será.

La biodiversidad debe ser la base de nuestro desarrollo económico y social. Todos debemos contribuir a su conservación y fomento, y no cabe duda de que sectores como el minero tienen más responsabilidad que el resto por su elevado impacto ambiental y por el beneficio obtenido, pero también, por sus capacidades y herramientas para demostrar que el desarrollo económico no debe estar reñido a la sostenibilidad.

El modelo de trabajo colaborativo que se propone o hacia el que debería encaminarse la gestión de las explotaciones mineras impulsa de igual manera, tanto la conservación y mejora de la biodiversidad, como la convivencia y relaciones sociales entre actores tradicionalmente enfrentados. Es necesario poner en valor los intereses comunes de estos actores y facilitar el trabajo conjunto por todas las partes interesadas.

2019-03-26T17:41:48+01:00