Entrevista Lucía Iglesias, Policy Officer. Unidad de Protección de la Naturaleza, Dirección General Medio Ambiente, Comisión Europea.

– ¿Cuál es la postura de la Comisión Europea respecto al impacto que provoca la actividad minera sobre la biodiversidad?

La extracción de minerales tiene inevitablemente un impacto sobre el suelo en el que se realiza y por tanto puede causar daños a los hábitats naturales y una perturbación grave de los ecosistemas. Si bien las actividades extractivas no están directamente excluidas de la red natura 2000, el tipo y grado del impacto que pueden causar dependen de una variedad de factores (tamaño del proyecto, duración, metodología/tecnología empleada, sensibilidad de la zona donde se va a realizar) y, por tanto, deben ser determinados caso por caso. Además, es fundamental aplicar todas las herramientas a disposición para garantizar que estas actividades se desarrollen con respeto pleno de las necesidades y limitaciones ambientales.

– ¿Qué medidas se están aplicando en este sentido?

El buen diseño de los proyectos puede contribuir a reducir el impacto ambiental sobre los lugares. Prevenir y mitigar los impactos en origen resulta fundamental para minimizar o incluso suprimir los impactos negativos de un proyecto.

Un instrumento de gran utilidad para la toma de decisiones relativas a las actividades extractivas es una adecuada planificación estratégica. Permite identificar las zonas y alternativas más adecuadas desde el punto de vista ambiental en una etapa muy precoz del proceso de toma de decisiones.

En el caso de Natura 2000, la superposición de los mapas de recursos minerales sobre los mapas de lugares Natura 2000 puede contribuir a identificar posibles zonas de conflicto y a prevenir desarrollos futuros en estas zonas, siempre que resulte factible.

Habitualmente la prevención y la reducción de los impactos pueden lograrse eligiendo una ubicación alternativa y más adecuada y seleccionando técnicas y momentos que eviten daños a las zonas más delicadas.

Además, la correcta y completa aplicación de la normativa europea en materia de medio ambiente y biodiversidad, así como el procedimiento de evaluación adecuada de las repercusiones caso por caso previsto en la Directiva Hábitats permite tomar decisiones bien informadas y justificadas sobre la autorización de un determinado proyecto extractivo que pueda tener efectos significativos sobre la Red Natura 2000.

El documento de “Directrices para el desarrollo de actividades extractivas no energéticas en la Red natura 2000” publicado por la Comisión Europea ofrece aclaraciones y ejemplos sobre cómo garantizar que las actividades extractivas se ajusten a los requisitos de las Directivas de la Naturaleza.

– ¿Están las empresas que conforman la industria extractiva concienciadas sobre la necesidad de minimizar su impacto?

A lo largo de las últimas décadas, la industria extractiva europea ha hecho notables esfuerzos por mejorar su sostenibilidad ambiental. Por ejemplo, en lo que se refiere a la reducción de emisión es de CO2, con el fomento de las mejores técnicas disponibles, o la integración de la biodiversidad en sus actividades y la restauración de áreas abandonadas.

Varias empresas han adoptado declaraciones relativas a la política de biodiversidad en el marco de su estrategia global de responsabilidad social empresarial. Algunas incluso elaboran estrategias y planes de acción sobre biodiversidad, que analizan la contribución positiva que la industria puede prestar a la biodiversidad en sus lugares de extracción y garantizan que se tiene en cuenta esa contribución en los planes de explotación.

Pero aún existe un amplio margen para seguir avanzando hacia una mayor sostenibilidad ambiental en el sector. Una mejora de la eficiencia de los procesos extractivos puede contribuir notablemente a reducir la generación de residuos y de emisiones, así como la reutilización y el reciclado de materiales, lo que es especialmente relevante si tenemos en cuenta que el sector extractivo es responsable de casi una tercera parte de los residuos generados en la UE.

– ¿Son los proyectos de restauración una herramienta suficiente?

Los proyectos de rehabilitación de canteras y minas constituyen en la actualidad una práctica común en toda Europa y se utilizan cada vez en mayor medida para mejorar los hábitats y la biodiversidad durante la ejecución de los proyectos y al final de su ciclo de vida.

Cuando la restauración se lleva a cabo durante la extracción de una manera integrada, su contribución puede resultar importante para la mitigación de efectos adversos de la actividad, dependiendo de los hábitats y las especies de que se trate. En el caso de que los resultados no se consigan en muchos años después del inicio de las operaciones mineras, no resultaría posible contemplar la rehabilitación como una contribución a la mitigación de los efectos del proyecto en el contexto de la evaluación adecuada de la Directiva Hábitats.

La restauración o creación de hábitats pueden ofrecer notorios beneficios de conservación, siempre que sean del tipo y de la calidad adecuada y se encuentren en ubicaciones adecuadas. Para garantizar la gestión satisfactoria del valor de la biodiversidad en los lugares de extracción y sus proximidades, resulta necesaria la gestión activa y flexible a lo largo de la vida de la mina o cantera, desde la exploración inicial hasta el cierre.

La industria ENE emprende en ocasiones voluntariamente acciones para mejorar el estado de conservación de las especies y tipos de hábitats relevantes. Las compensaciones de biodiversidad pueden ofrecer una oportunidad para mejorar los hábitats y las poblaciones de especies. De igual modo, existe un potencial considerable para invertir la fragmentación de hábitats y mejorar la conectividad funcional mediante la restauración de hábitats en ubicaciones adecuadas.

– ¿Qué opina de la colaboración entre distintos agentes para llevar a cabo estos proyectos?

Una buena cooperación entre las autoridades competentes y las partes interesadas resulta fundamental para una correcta comprensión y aplicación de las disposiciones de las Directivas sobre hábitats y sobre aves que sean relevantes para el desarrollo de actividades extractivas no energéticas.

Las asociaciones entre una empresa ENE y distintas instituciones educativas e investigadoras, ONG y la sociedad civil pueden resultar muy eficaces a fin de realizar una evaluación adecuada. También resulta útil establecer una buena cooperación entre los promotores de proyectos, los organismos medioambientales y las ONG para evaluar las medidas de mitigación (y las necesidades de compensación, cuando sean necesarias). El establecimiento de asociaciones con las organizaciones adecuadas puede ayudar a todas las partes a comprender los asuntos importantes y a acometer su gestión.

– ¿Cómo ve el futuro próximo del binomio actividad minera-conservación de la biodiversidad?

El futuro de la actividad minera pasa por el desarrollo de buenas prácticas en los proyectos, en materia de planificación, diseño e implantación para una adecuada integración de las políticas protección de naturaleza y de biodiversidad en el sector.

2019-04-02T15:48:02+02:00